La Conquista de Granada por los Reyes Católicos

LA RENDICIÓN DE BOABDIL

2 DE ENERO

Tras casi diez años de guerra, en 1491 los Reyes Católicos pusieron sitio a la capital del reino nazarí de Granada. Su caída era cuestión de tiempo, y Boabdil, el sultán granadino, sólo tenía una opción: rendirse.

Redacción Historia National Geographic

La caída del último enclave musulmán de Europa occidental parecía compensar la conquista de Constantinopla por los turcos otomanos, que había tenido lugar en 1453, o su más reciente ocupación de Otranto, en el año 1480. El mismo papa Inocencio VIII acudió a la iglesia de Santiago de los Españoles y ofició una misa en celebración de la victoria. Festejada en toda Europa, la conquista de Granada había puesto fin a diez años de guerra entre la Corona de Castilla y el emirato gobernado por la dinastía nazarí.

Foto: Wikicommons

Al pie de las murallas de Granada se hizo efectiva la rendición musulmana con la entrega de las llaves de la ciudad por parte de Boabdil a los Reyes Católicos. Las condiciones de la capitulación se recopilaron en las llamadas Capitulaciones de Granada. Así imaginó y plasmó la escena Francisco Pradilla en 1882.

Entre el 27 de diciembre de 1481, fecha en que los nazaríes ocuparon Zahara, y el 2 de enero de 1492, día de la ocupación de Granada, ambas potencias libraron una contienda de carácter muy distinto a las que hasta entonces habían protagonizado. En efecto, Isabel I de Castilla, al contrario de lo que había sucedido en tiempos de su padre Juan II y su hermano Enrique IV, no sólo tenía en mente obtener varias victorias en el campo de batalla, sino que pretendía algo mucho más ambicioso: acabar de una vez por todas con el poder islámico en la Península.

La Conquista de Málaga

La cruenta conquista de Málaga (en agosto de 1487) privó al territorio sureño de su principal puerto y acabó para siempre con el espejismo de una posible ayuda militar de los reinos musulmanes del Magreb. La toma de Baza, en el otro extremo del reino, marcó asimismo un punto de inflexión. Quedaba claro que no se trataba de una guerra tradicional, basada en campañas veraniegas: aquella era una guerra total. Sólo continuaban resistiendo Granada y algunas escasas comarcas circundantes, y fue en esta zona en la que se concentraron Fernando e Isabel. Ambos esposos, los Reyes Católicos, habían establecido pactos secretos con el rey granadino Boabdil por los que éste se comprometía a rendir la capital tan pronto como las circunstancias lo permitiesen.

Foto: Wikicommons

Al último sultán granadino le tocó vivir un periodo convulso en el que tuvo que afrontar sangrientas luchas por el poder entre diferentes facciones de Granada así como la larga ofensiva militar de los Reyes Católicos.

Sin embargo, llegado el momento, Boabdil no pudo, o no quiso, cumplir con su parte del trato. La existencia en Granada de un sector intransigente, cerrado a toda negociación, le impedía revelar el acuerdo y le obligaba a mantener la guerra hasta el final, esperando, quizás, una intervención exterior que nunca habría de llegar, pues los imperios islámicos más fuertes estaba demasiado alejados geográficamente e interesados en sus propios asuntos.

Foto: Wikicommons

Las Capitulaciones de Granada fueron muy ventajosas para Boabdil y sus súbditos, pues estipulaban el perdon para todos los resistentes, el respeto a sus propiedades, leyes, lengua e incluso religión. Sin embargo, poco tiempo más tarde, debido a diversas presiones, todo fue papel mojado y la corona impuso nuevos gravámenes e intentó convertir al cristianismo a los musulmanes.

La presión de las fuerzas combinadas de Castilla y Aragón se dirigió frontalmente sobre la capital a fin de acabar con la resistencia mediante un solo golpe. En el mes de julio, en pleno bloqueo de Granada, un incendio arrasó el campamento de los reyes; según algunas fuentes, la propia Isabel estuvo a punto de morir carbonizada en su tienda, donde al parecer se inició el fuego.

Isabel, en vez de ordenar su desalojo, mandó levantar una nueva población, que tomó el llamativo nombre de Santa Fe. Desde esta estratégica posición las tropas castellanas podían realizar continuas razias sobre los desprevenidos pobladores de la Vega, que rápidamente fueron abandonando sus casas para protegerse tras las fortificaciones granadinas. Así, no sólo se privaba a los nazaríes de provisiones, sino que los sitiadores se aseguraban de que, al aumentar sin tregua la población refugiada tras las murallas de Granada, el hambre se apoderaría rápidamente de la ciudad.


El conocido como «castillo rojo» domina toda la ciudad de Granada y fue la residencia de la dinastía nazarí desde el siglo XIII. De hecho en ella nació el propio Boabdil, el último sultán.

Asedio de Granada

Los musulmanes, perdidas todas las esperanzas, se veían abocados a un durísimo asedio, que podía concluir como el de Málaga, con la muerte y la esclavitud de buena parte de la población. El final llegó por el hambre, por la presión militar y, por supuesto, por el soborno a varios notables cortesanos nazaríes, a los que se prometió conservar sus propiedades y su posición social y concederles determinadas mercedes.

El 25 de noviembre de 1491 se formalizaban las condiciones de rendición o capitulaciones en el campamento real de la Vega, cerca de Santa Fe. El 2 de enero de 1492 las tropas cristianas entraron en la ciudad, precedidas por varios destacamentos que tomaron las principales fortalezas y torres del recinto amurallado.

Patronato y Conjunto Monumental de la Alhambra y el Generalife

National Geographic

La Conquista de Granada por los Reyes Católicos/Diciembre/2019.

Celebración de Navidad

Colombia

24 a 31 de Diciembre

Navidad, época en la que los cristianos conmemoran el nacimiento de Jesús, pero al margen del significado religioso, la gente en Colombia aprovecha la ocasión para reunirse con los seres queridos y manifestarles, com regalos e comida, su cariño y amor. En Colombia, diciembre es época de aguinaldos y fiestas; también es un mes propicio para el descanso y las vacaciones. Los niños esperan con ansiedad la Navidad, la cual transforma los paisajes tradicionales con luces multicolores en árboles, pesebres, calles, establecimientos públicos y en la mayoría de hogares.

Celebración Navideña Colombiana

Hay cuatro días que son especiales. Los más importantes son el 24 y 31 de diciembre. Le siguen en importancia el 8 de diciembre y menor proporción el 28 de diciembre.

El 8 de diciembre es el Día de las Velitas. Ese día se celebra la anunciación del arcángel a María, aunque realmente muy pocos colombianos lo saben. Ese día, y algunas veces tembién el 7 de diciembre, celebramos en Colombia «El Día de las Velitas» o «El Alumbrado» en el cual todas las familias colombianas encienden centenares de velas en los andenes de las calles y ventanas de sus casas, convirtiendo las ciudades y los campos en una hermosa tierra alumbrada por miles de pequeñas lucecitas. Los niños felices prenden sus chispitas mariposas y los juegos pirotécnicos adornan cada calle.

El 24 de diciembre es la Navidad. Durante los nueve días anteriores a la Navidad se reza la novena de aguinaldos, la cual comienza a las seis de la tarde. Los vecinos van de casa en casa cantando villancicos, y con el interés de recibir dulces y postres al final de cada novena.

La noche es una fiesta, todos bailan al ritmo de salsa. Canciones especiales de estas fechas suenan y resuenan una y otra vez. A las doce de la noche se reparten los aguinaldos. Después la fiesta continúa hasta el amanecer. La mañana del 25 es la fecha en la que los niños encuentran los regalos que les envía «el niño Dios» quien es el encargado de traer los regalos en Colombia.

El 28 de diciembre es el Día de los Santos Inocentes. Este día es el equivalente al April Fool’s Day americano. Está permitido hacer bromas a los amigos y familiares. Durante este día se debe andar con mucho cuidado y con los ojos bien abiertos para no caer en alguna «inocentada».

El 31 de diciembre es la fiesta de fin de año. Muchas veces es una fiesta mucho mayor que la del 24. Las mamás y las abuelas expresan su amor con la cena que preparan para la medianoche. En muchas regiones del país, se acostumbra hacer un muñeco con ropa vieja, relleno de guasca de plátano y de pólvora. A las doce de la noche en punto, mientras todos se abrazan y se desean un feliz año, el muñeco es incinerado ante la vista de todos en señal de que el año ha muerto y como bienvenida al nuevo año. También es muy común la creencia en los agüeros de fin de año, como por ejemplo ponerse ropa interior amarilla; correr con las maletas en las manos dándole la vuelta a la casa para poder viajar el año siguiente; comer doce uvas al ritmo de las doce campanadas, y mucho más.

En Leia & Pense em Espanhol – Alta Books Editora, 2011.

Una Navidad en Paraguay

Editores de la Revista Think Spanish

En todos los países de Sudamérica, la llegada de la Navidad coincide con la llegada del verano y el tiempo cálido. Por eso, la mayoría de los niños se preguntan por qué Papa Noel está vestido con un traje tan abrigado y el arbolito está lleno de nieve.

Una de las tantas versiones que circulan sobre su origen se basa en las raíces de la mitología nórdica, según la cual existía un dios que vivía en una estrella, tenía una larga barba blanca y cabalgaba por el cielo llevando regalos.

En Paraguay, el festejo de la Navidad no es muy diferente a cómo se celebra en otros países del Cono Sur, ya que no sólo comparten proximidad sino también un clima similar. En Paraguay la gente es muy creyente de la religión católica. En casi todos los hogares, además de armar el arbolito, se arma un pesebre que se adorna con una flor típica del lugar: la flor del cocotero, cuyo perfume es muy dulce.

En la Nochebuena (24 de diciembre) las familias van a la Misa del Gallo y luego comparten en la mesa familiar la cena preparada con comidas y bebidas típicas: no pueden faltar la sopa paraguaya, que se prepara a base de harina de maíz y es más espesa que un caldo tradicional., o el chipa guasu, como la sopa paraguaya pero con maíz fresco en lugar de harina. Todo se acompaña con un refrescante clericó: bebida hecha con vino tinto o blanco , frutas de estación, un poco de azúcar y abundante hielo. Los niños visitan los pesebres de las casas vecinas del barrio, cantan villancicos y en agradecimiento, los dueños de las casas les dan golosinas y refrescos. El 25 al mediodía, esto se repite en la mayoría de las casas: las familias, amigos y vecinos comparten almuerzos y estadas juntos.

En Leia & Pense em Espanhol – Alta Books Editora, 2011.

Montaditos y Pinchos, ¡Nos Vamos de Tapas sin Salir de Casa!

Canapés, montaditos y tostas variadas originales y fáciles