El libro «Entre Tizas, Chips e Inteligencia Artificial«, de Susana Copertari y Fernando Avendaño (Comps.), es una travesía visual que cruza pizarrones y algoritmos, escritura y código generativo, explorando cómo la Inteligencia Artificial (IA) reconfigura herramientas, preguntas y modos de enseñar y aprender. La obra irrumpe como la IA misma –inesperada, provocadora, transformadora– e invita al pensamiento crítico.
Su Capítulo 1, por ejemplo, trata de “cuatro heridas narcisistas”, es decir, de cuatro golpes históricos que han debilitado la idea de que el ser humano ocupa un lugar central y absoluto en el universo. Hoy se entienden como cuatro grandes descubrimientos que hiere nuestro narcisismo colectivo:
- Copernicana: Nicolás Copérnico demostró que la Tierra no es el centro del universo, rompiendo la ilusión de centralidad cósmica: somos un planeta más en un sistema solar.
- Darwiniana: Charles Darwin explicó la evolución por selección natural, desplazando la idea de que somos creación divina única: somos parte de la cadena evolutiva.
- Freudiana: Sigmund Freud mostró que el inconsciente gobierna gran parte de nuestra conducta, desafiando la creencia de que somos totalmente racionales y dueños de nuestra mente.
- Tecnológica/Cognitiva (actual): los avances en IA, neurociencia y biotecnología cuestionan la supremacía humana en el pensamiento, la creatividad y el control sobre la vida.
Según los autores, la cuarta herida nos confronta con la posibilidad de que máquinas y algoritmos superen capacidades humanas en memoria, cálculo, creatividad y hasta decisiones éticas. Estas heridas no son solo científicas, sino existenciales: cada una nos obliga a repensar qué significa ser humano y cuál es nuestro lugar en el mundo. Freud decía que cada herida es un golpe al narcisismo colectivo: primero al orgullo cósmico, luego al biológico, después al psicológico, y ahora al cognitivo-tecnológico.
Homo Sapiens Ediciones
Debe estar conectado para enviar un comentario.