La dignidad del profesorado

Miguel Ángel Santos Guerra

En una democracia existen normas que nos afectan a todos y a todas, es obligación de la autoridad exigir su cumplimiento y, cuando se desobedecen de forma reiterada e insolente, hay unas sanciones que deben imponerse por el bien común.

Escribo estas líneas sumido en la tristeza y en la indignación. He dudado mucho sobre la conveniencia de escribir este artículo porque no quería dar pábulo a quien probablemente no busque más que notoriedad para defender una causa disparatada. Pero no he podido resistir el impulso de denunciar la descalificación injusta, el desprecio infundado y la agresión infame contra el profesorado y la dirección del Instituto Ben Al Jatib, sito en la ciudad de Rincón de la Victoria, en la que resido desde hace años.

El protagonismo que ha adquirido el promotor de estos hechos y la gravedad de sus insultos hacia todos los docentes, me han llevado a denunciar los hechos y a condenarlos de manera contundente. Unos profesionales que se están dejado la piel abnegadamente cada día por educar a la juventud, no se merecen este trato. Y menos por parte de alguien que, de tener un mejor criterio, debería dar gracias de rodillas a quien realiza una tarea tan decisiva para sus hijas.

Antonio Martín, padre de dos alumnas de 16 y 17 años (cursan 1º y 2º de Bachillerato en el IES Ben Al Jatib), ha denunciado al centro porque sus hijas han sido expulsadas durante diez días por negarse reiteradamente a llevar ‘bozal’ en los recreos. Llamar bozal a la mascarilla solo puede ser fruto de la torpeza o de la desfachatez. Una mascarilla es una mascarilla y un bozal es un bozal. No diré más sobre esta cuestión lingüística porque quiero evitar una agresión demasiado fácil.

Esta familia ha declarado una guerra sin cuartel al profesorado por la sencilla razón de que obligan a sus hijas, como al resto del alumnado, a usar la mascarilla durante los recreos. Obligación que no nace de una iniciativa del centro sino del decreto 20/21, de las instrucciones de la Comisión Interterritorial de Salud y de la Junta de Andalucía que han impuesto un protocolo para salvaguardar la salud de la comunidad educativa. Es decir, que la dirección del IES ha obligado a cumplir una norma en el marco de su estricta responsabilidad. Calificar por ello de dictadura a la institución es de una torpeza y de un cinismo difícilmente superables. Hablar de prolongadas coacciones es una forma torpe y ruin de tergiversar la realidad.

He oído unas declaraciones de Antonio Martín en el programa Espejo Público, de Antena 3. La ley impone la mascarilla en espacios abiertos cuando no se puede garantizar la distancia de seguridad. Y en un patio no puede garantizarse salvo que hubiese otra norma que impidiese a los demás acercarse a sus hijas. De hecho llevamos constantemente la mascarilla por la calle (un espacio bien abierto). Porque nadie garantiza que no vaya a pasar alguna persona a nuestro lado y no vamos a ir quitándola y poniéndola cuando alguien se aleja o se acerca. Proclamarse defensor de la ley, como si quien ha denunciado al centro fuese un purista cumplidor de la norma es una treta que, por otra parte, no justifica su actitud desafiante, insolente y amenazadora. Se pueden ver en las redes las imágenes grabadas por las dos alumnas en las que se muestran las distancias en que se encuentran otros alumnos y alumnas en el patio. ¿Y si pasa alguien corriendo a su lado? Este capricho de la familia impide a sus hijas una convivencia normal con los compañeros y compañeras en los recreos.

¿Qué decir de las contradicciones de este defensor de la ley, como quiere proclamarse? ¿Grabar y difundir imágenes de otros alumnos y alumnas es legal? ¿Proferir insultos y calumnias sobre el profesorado y la dirección es legal? ¿Negarse a cumplir la sanción impuesta es legal?

No es necesario que quien impone la norma sea médico como, al parecer se ha argumentado. Es la OMS, son los comités científicos, son los especialistas quienes ofrecen los argumentos de los que salen los protocolos. Y el sentido de responsabilidad y el sentido común los que nos tienen que animar a acatar la norma. Una norma que, por cierto, no solo protege a las hijas del denunciante sino que protege al resto de la comunidad. Ellas son libres de hacer con su vida lo que quieran, pero no de contaminar a otros que no desean contagiarse.

Flaco favor les está haciendo a sus hijas este padre recalcitrante que quiere tener razón contra las evidencias científicas, la universalidad de las prescripciones y la aceptación unánime de los protocolos por parte de la comunidad educativa. Este hombre se parece a aquel abuelo que viendo desfilar a su nieto exclamaba: «Todos marcan mal el paso en el ejército, menos mi nieto».

Pienso en las hijas de este iracundo padre que, en lugar de exigir que tengan respeto hacia el profesorado, le ven proferir insultos gravísimos en conversaciones y escritos. Insultos que, además, generaliza, atribuyéndolos a todos los integrantes de la profesión docente. Bien es cierto que este tipo de generalizaciones descalifican más a quien las hace que a quien las recibe.

Todas las piedras que los padres y las madres lanzan contra el tejado de los centros caen sin remedio sobre la cabeza de sus hijos y de sus hijas. He escrito muchas páginas sobre la necesaria colaboración de la escuela y la familia. Resulta una obviedad decir que, para que la barca avance, es preciso que todos los que reman lo hagan en la misma dirección. En este caso, no es que la familia no reme en el mismo sentido sino que trata de romper la cabeza con los remos a quienes están esforzándose por llevar a sus hijos y a sus hijas a buen puerto. Qué torpeza, qué deslealtad, qué mal ejemplo.

Me parece deseable ejercer la crítica para ayudar a que las instituciones mejoren. Pero una cosa es discernir y otra, muy distinta, demoler. Aquí no ha existido crítica, aquí lo que ha habido es insurrección, agresión, mentira, y desvergüenza. No se puede aceptar que, en nombre de la libertad, se produzca una agresión brutal y una descalificación de todo el profesorado. La libertad de expresión no puede confundirse con libertad de agresión.

En una sociedad en la que quien tiene información tiene poder, el profesorado pone todo su saber al servicio de los demás. No hay profesión que tenga, a mi juicio, una mayor dignidad. Sé que el profesorado, en estos tiempos de pandemia, está realizando un trabajo ímprobo para hacer bien su tarea. Sé que los centros educativos están siendo seguros porque toda la comunidad educativa está esforzándose al máximo por cumplir las normas con rigor. No merecen el profesorado una agresión de esta brutalidad. No merece esta descalificación por el simple hecho de exigir el cumplimiento de la norma, una norma beneficiosa para toda la sociedad.

Las autoridades educativas (inspección, delegación provincial, consejería de educación) han intervenido, como no podía ser de otro modo, para proteger al profesorado y para exigir el cumplimiento de la norma. Educar es enseñar que tenemos obligaciones que cumplir, no solo derechos que exigir.

Es probable que Antonio Martín se encuentre ofuscado por un protagonismo que no tenía y que esté aupado por grupos de negacionistas que han convertido su causa en una bandera. Sería más hermoso que tuviera protagonismo por otros motivos: participación en programas de colaboración con el IES, colaboración con Organizaciones de defensa de la escuela pública, iniciativas culturales… Le veo activo en las redes sociales, acudiendo a las televisiones, escribiendo cartas, denunciando manifestaciones… Utiliza a sus hijas para una causa innoble y, a su vez, es manipulado por quienes alimentan con sus bravatas una causa insostenible a la luz de los hechos.

La cuestión es bien sencilla: en una democracia existen normas que nos afectan a todos y a todas, es obligación de la autoridad exigir su cumplimiento y, cuando se desobedecen de forma reiterada e insolente, hay unas sanciones que deben imponerse por el bien común. Así de sencillo. Parece mentira que un adulto no lo entienda y que tache de dictadura el que existan normas y el que se exija su cumplimiento. ¿O es que considera que sus hijas pueden ser una excepción? ¿Por qué motivo? ¿Por ser hijas de quien son? Sus ideas, las que sean, no le dan patente de corso para hacer lo que se le antoje.

Lo terrible del caso es que la postura de insubordinación de las alumnas esté alentada, si no suscitada, por los padres. ¿Y si mañana sus hijas no quieren respetar la luz roja del semáforo por considerar que se trata de una norma dictatorial? ¿Tienen derecho a atropellar a un viandante o a otro vehículo?

Lo que más me ha indignado del caso es la sarta de insultos que este padre reparte a diestro y siniestro contra el profesorado. Qué injusticia, qué estupidez, qué ingratitud. Tachar a todos los docentes de «HDGP (sic) de profesores públicos», «ignorantes psicóticos», «dictadura de ineptos que no tiene ni puñetera idea de nada», «casta asquerosa»… es inadmisible y denunciable. Que lo haga un padre, que ha de dar ejemplo ante sus hijas de respeto y gratitud hacia quienes las enseñan, es especialmente lamentable. Y que lo haga de forma tan ostensible, chulesca y desafiante, llevando a las televisiones, a las redes y a los medios su ridículo y ofensivo discurso, es casi inconcebible.

El Adarve

Red Iberoamericana de Docentes

Sabor y Tradición: Salsa pesto, dulce de frutabomba y pollo con albahaca

En los últimos trabajos de Sabor y Tradición he tratado de dar a conocer sobre plantas que en algunos casos podemos cultivar y nos sirven tanto para condimentar en nuestra cocina, como para ayudar a mejorar nuestra salud de una forma natural, lejos de químicos. Las podemos tener al alcance de las manos con solo sembrarlas en jardines, macetas y patios interiores. Hoy hablaremos de la albahaca.

Es una planta aromática, de zonas tropicales de África central y el sudeste asiático. En Cuba tenemos —que yo conozca— la albahaca morada y la albahaca blanca, aunque pueden haber más. La albahaca blanca es la que más utilizo en la cocina. Pero existen otras variedades y formas de nombrarlas de acuerdo a los países y regiones, como también varía la forma de sus hojas, unas más alargadas y otras más redondas. Tienen un sabor dulzón y fresco.

Se emplea en té, platos fríos, ensaladas, postres, sopas, guisos, potajes, con carnes, con diferentes quesos. Utilizando de la mata sus tallos, las hojas, los brotes tiernos, las flores, sus aceites esenciales. Además, se pueden usar frescas, secas, congeladas y en conserva.

Entre los productos más nombrados, yo diría, está la salsa pesto, que  da un toque especial. Pero se pude usar en todos los platos a gusto, por ejemplo en unos frijoles negros le da un toque personal.

Se dice  que es originaria de la India, donde simboliza al Dios hinduista Vishnu. La leyenda helénica cuenta que Santa Elena madre de Constantino, el emperador, encontró la Santa Cruz en un terreno cubierto de albahaca, lo que hizo que se le denominara a la albahaca “planta de los reyes”, consagrándola a su Dios Marte, también fue asociada al duelo y la desgracia.

Cada pueblo le atribuye poderes y usos, los egipcios la empleaban como componente de sus preparados para el embalsamiento. Los romanos la asociaban a la pasión y la fecundidad, convirtiéndose en símbolo de los enamorados, además de ser el condimento principal en mucho de sus platos.

Según se dice fueron los griegos quienes la introducen en Europa hace ya 2000 años. En el siglo XVII es en Francia donde se comienza a utilizar la albahaca en la cocina para preparar diferentes platos y salsas. También se hace referencia a su uso en Marruecos, Madagascar e Isla Reunión

Como planta medicinal aporta grandes beneficios por las propiedades que tiene, la podemos utilizar además del té, como cataplasmas. Es un compuesto de sustancias como linalol, eugenol entre otras que le dan propiedades curativas a la planta. Así como un buen repelente para los insectos debido a su olor intenso. Entre las propiedades y uso tenemos:

  • Es antiespasmódica, analgésica, antiséptica, antioxidante, antibacteriana y  antiinflamatoria.
  • Contiene taninos, ácidos orgánicos, sales minerales, vitaminas, es rica en calcio y potasio.
  • Sirve además para calmar los nervios, alivia los malestares estomacales, puede ayudar a combatir el insomnio y la fatiga física.
  • Ayuda a controlar la memoria y los nervios, mejora los síntomas de problemas bronquiales, mejora el sistema inmune y aumenta las defensas del cuerpo, mejora el dolor de garganta, combate el estrés, reduce la fiebre, incrementa la función renal, calmante para dolores musculares, mejora el sistema cardiovascular y previene enfermedades del corazón, alivia la tos y el asma, es buena para la vista, combate el acné, elimina el mal aliento, entre otros beneficios.

Cómo emplearla: La albahaca la podemos tomar tanto sus hojas y flores secas para hacer infusión, se pueden tomar tres tazas al día, después de las comidas.

En el caso de los aceites  esenciales puros, preferentemente en aplicación externa. El aceite esencial mezclado con aceite vegetal, aplicar como protector y restaurador epidérmico en forma de masaje o fricción. Mientras que el aceite esencial o el extracto, diluido en agua, en gárgaras para problemas bocales.

Algunos preparados:

  • Hervir hojas de albahaca con cordobán y luego agregar un poco de leche y azúcar. Ingerirlo cada 2 o 3 horas para bajar la fiebre.
  • Masticar 12 hojas dos veces al día ayuda a reducir el estrés y calma el sistema nervioso.
  • Hacer una infusión con sus hojas y tomar un par de cucharadas cada hora, alivia el dolor  de cabeza.
  • Machacar hojas de albahaca hasta que estén suaves y poner en afecciones de la piel.

Para su conservación:

  • Lavar y secar las hojas y ponerlas en el congelador en una bolsa plástica.
  • Lavar las hojas, secarlas y ponerlas en un pomo seco y poner una camada de hojas y alternar con otra de sal, aprisionándolas bien  y luego agregar aceite, que quede por encima de la preparación   cerrar herméticamente y poner en el lugar más oscuro del frio para conservar el color.
  • Tomar ramitas frescas,  lavar y dejar secar y luego molerlas y ponerlas en un pomo seco y tapado.

Espero le sirva de utilidad y conocimientos igual que a mí, para emplearla más en nuestro uso diario, ya sea como condimento o para tratar de aliviar algunas dolencias dadas las necesidades y escases de medicamentos que tenemos.

Además, les traigo las recetas de salsa pesto original, es una salsa que se prepara en crudo, es un alimento fresco y natural. Y está considerada entre las grandes maravillas de la cocina italiana.

Sí, ya sé, ¿dónde encontrar los productos? Bueno le doy la original, usted al igual que yo podemos hacer variaciones y hacer nuestra salsa propia, no será la pesto original pero es la nuestra. Por ejemplo, yo sustituyo la semilla de piñones, por esas maravillosas almendras que encontramos botadas en la calle y no le damos importancia, las recojo, las lavo, las seco y luego parto para extraer la almendra y tostarla. Se encuentran recetas que no tienen el fruto seco.

En cuanto al queso es difícil uno, cuando más dos tipos, le pongo el que consiga. Y en el caso del aceite, el ideal es oliva, pero se pude hacer con otro aceite vegetal cualquiera. Y así logro la salsa a mi gusto, de acuerdo a lo que dispongo y puedo. ¡Quizás algunos la puedan hacer!

Además de la salsa pesto, le traigo cómo hacer leche condesada, dulce de frutabomba y pollo con albahaca. Espero los disfruten.

Salsa pesto

Salsa pesto. Foto: Okdiario.

Ingredientes (varios servicios):

Tres tazas de hojas de albahaca frescas, 2 dientes de ajo, ¼ taza de queso (parmesano y pecorino rallado), ¼ taza de aceite de oliva y  sal a gusto.

Preparación:

Lave las hojas y póngalas a escurrir. Limpie y macere los ajos.

Ponga en una batidora o procesador las hojas de albahaca, el fruto seco, sal y bata hasta obtener una pasta. Poco a poco incorpore el aceite hasta obtener una mezcla uniforme. Lo ideal es que no quede muy líquida, pero tampoco muy sólida.

Luego agregar el queso, mézclelo y puntéela de sal. Póngala en un recipiente de vidrio, tápela y resérvela.

Leche condesada

Leche condensada. Foto: Recetinas.

Ingredientes (varios servicios):

Una taza de leche en polvo, 8 cucharadas de azúcar, ½ taza de agua.

Preparación:

Ponemos a la candela una cacerola con el azúcar y el agua para hacer un almíbar a gusto a punto medio. Bájela y déjela refrescar.

Eche la almíbar en el vaso de la batidora y comience a batir, le va añadiendo poco a poco la leche en polvo hasta lograr el punto deseado para la leche condesa.

También si lo desea puede darle sabor, empleando una cucharadita de polvo de chocolate o fresa, de esos que le dan a los niños de la tercera de edad (a mi esposo no hay quién le diga que es para viejos). También le puede agregar extracto de vainilla a gusto.

Dulce de frutabomba

Dulce de frutabomba. 

Ingredientes (varios servicios):

Una frutabomba bien verde mediana, 1 taza de agua, 1 taza de azúcar y 2 cortezas de limón.

Preparación:

Lave y pique a la mitad la frutabomba, luego extráigale las semillas. Pique tajadas a lo largo y luego lásquelas bien finas y póngalas en una bandeja al sol para que se deshidraten bien.

Cuando estén ponga una cacerola a la candela con el agua, la corteza de limón y el azúcar para hacer una almíbar, cuando esté espesando agregue la frutabomba y deje que cocine. Quedará un dulce diferente, la frutabomba deshidratada se hidratará con el almíbar y queda delicioso.

Pollo con albahaca

Ingredientes (4 servicios):

Cuatro contramuslos u 8 muslos, 1 cucharada de harina de pan o de maicena, 1 cucharada de vinagre, ¼ taza de vino seco, ½ cebolla, 4 dientes de ajo, 1 ají pimiento, 1 hoja de orégano, ½ taza de hojas de albahaca, 2 cucharadas de aceite, pimienta y sal a gusto.

Preparación:

Limpie, lave el pollo, póngalo en una fuente y polvoréelo con la harina de pan cubriéndolo bien. Limpie y pique en tiras finas la cebolla. Limpie y macere los ajos. Lave y pique en tiras fina el ají. Lave y pique bien fina, bata o muela las hojas de albahaca y orégano, junto con el vinagre.

Ponga una cacerola a la candela con el aceite, la cebolla, el ajo, el ají, un poco de sal y deje que comience a sofreír, agregue el pollo y dórelo, luego agregue el vino seco, el batido de albahaca y orégano mezclándolo todo bien unos minutos. Cúbralo con agua, puntéelo de pimienta y sal déjelo cocinar hasta que se reduzca el líquido y quede una salsa a gusto.

Publicado por Joven Club de Computación y Electrónica Mariel II (06-08-2021)

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Las Fiestas Juninas

Brasil

Cuadrilha de la fiesta junina (Marcelo MASC)

¿Qué son las fiestas juninas?

Ya estamos en junio y quien está por aquí, ve por todas partes informaciones sobre las famosas Fiestas Juninas… Pero ¿qué fiestas son estas?

Hoy vas a saber más de esta típica celebración brasileña y quién sabe, te animas a participar de una de ellas.

¿Cuál es el origen de las fiestas juninas?

Estas fiestas tienen un origen religioso. Unos dicen que comenzaron con los homenajes a San Juan, San Pedro y San Antonio, santos cuyo día se celebra en este mes. Otros dicen que es un homenaje solo a San Juan y su nombre original era «fiesta juanina».

En lo que podemos concordar es que tiene un origen religioso, pero independientemente de cuál sea su origen específico, lo que todos concuerdan es que la fiesta se convirtió en una celebración brasileña muy importante para sus habitantes.

¿Cómo son estas fiestas?

Estas fiestas son como grandes quermeses con tradiciones típicas del pueblo brasileño, es una fiesta bastante popular con comidas y bebidas típicas, además de la música y los bailes característicos de estas fechas.

La festividad representa la vida en el campo y tanto la decoración como la vestimenta, nos remonta a estos lugares. ¡Sí, vestimenta! Como todos sabemos, los brasileños son muy animados por tanto muchos van vestidos como la situación pide, con las ropas típicas de las fiestas juninas.

¿Cuáles son sus comidas típicas?

Gran parte de las comidas típicas de las fiestas juninas son hechas a base de maíz, algunas son dulces como la «pamonha», «cural», «canjica», bizcochuelo de maíz, y otras saladas como el «cuscuz» y el chocho cocido.

Tambien encontramos dulces hechos a base de maní, como bizcochuelo de maní, «pé-de-moleque» y «paçoca», por ejemplo.

La mayor parte de comidas que encontramos en estas fiestas son dulces.

¿Y las bebidas típicas?

Existen dos bebidas bastantes características de las fiestas juninas. El «quentão» y el vino. Las dos son bebidas calientes ya que en muchos lugares de Brasil junio es un mes frío.

El «quentão» es una bebida hecha con «cachaça», azúcar, jengibre, y algunas especias, todo hervido con un poco de agua. Una bebida bien caliente que te puede hacer sudar, aunque estés con frío.

El vino caliente («vinho quente»), además del vino, lleva azúcar, manzanas, piña u otras frutas y especias, también se hierve con agua y se sirve caliente. Es un poco más suave que el «quentão».

¿Hay bailes típicos?

El baile típico de este tipo de fiestas son las cuadrilhas. Un baile colectivo, que se baila en parejas con una música típica del campo. En este baile todos siguen las instrucciones del marcador, un narrador que conduce a las parejas en todo momento.

Es una representación musical con varios personajes bailando la misma música sincronizados con las instrucciones del narrador.

La fiesta junina es una representación cultural bastante fuerte en todo Brasil, por tanto, si estás en el país en el mes de junio probablemente no te será difícil encontrar una de estas por donde estés. Incluso muchas veces se extienden hasta el mes de julio, convirtiéndose en las fiestas julinas.

Brasil muchas veces nos sorprende con sus demostraciones culturales poco difundidas por el mundo. Cuando llegamos muchas veces encontramos mucho más de lo que esperamos conocer.

Al visitar un país lo mejor es descubrirlo, conocer mucho más de lo que nos muestran los medios, es una de las ventajas que tenemos al viajar. ¡Aprovéchala!

Viajando en Brasil