Aprovecha las posibilidades educativas de la comunicación multimodal

Como su propio nombre indica, la comunicación multimodal es aquella que se vale de los diferentes modos comunicativos humanos disponibles para transmitir uno o varios mensajes. En los últimos tiempos, esta forma comunicativa está siendo estudiada en aras de una mayor interactividad entre seres humanos e interfaces electrónicas, para así podernos relacionar de forma más precisa y fidedigna con las Inteligencias Artificiales (IA) que habitan nuestros dispositivos tecnológicos, y que suelen usar el lenguaje audiovisual, e incluso el corporal, para comunicarse con sus usuarios. Es un campo de estudio de la comunicación que ha encontrado terreno abonado en el sector educativo para desarrollarse de forma plena en un futuro próximo, permitiendo el aprendizaje de otras tantas alfabetizaciones capaces de preparar al alumnado para un mundo en el que la comunicación ha dejado de ser, mayoritariamente, hablada o escrita.

Lenguaje y aprendizaje

La comunicación multimodal no parte de la acumulación de posibles modos comunicativos, sino de la interacción que se produce entre todos ellos. De esta forma, lenguajes diferenciados entre sí como son el verbal, el escrito o el visual, por citar solo tres de las muchas posibilidades existentes, pueden generar una única forma comunicativa que se valga, simultáneamente, de estos tres lenguajes para expresar un mensaje con una mayor concreción que de hacerlo por separado, cuestionando de paso la predominancia histórica del lenguaje escrito. Si tenemos en cuenta además las posibilidades interactivas propias de la Web 2.0., (que, a través de la audiovisualización como lenguaje primordial, permite a sus usuarios la creación de contenidos propios, difusión de estos contenidos e incluso su reformulación posterior), Internet se ofrece como un espacio idóneo para el desarrollo de la comunicación multimodal y su aprovechamiento.

La cobertura de todos los lenguajes posibles para transmitir un mensaje determinado al alumnado permite, además, que estos puedan aprender a través del lenguaje con el que se sientan más cómodos, haciendo más efectivo su proceso de aprendizaje gracias al grado de personalización que se alcanza a través de la comunicación multimodal. Lo que implica, a su vez, un aprendizaje en alfabetizaciones igualmente múltiples, que son básicamente las siguientes:

  • Alfabetización tecnológica. Es la base de todas las alfabetizaciones que se filtran a través de las TIC: la tecnológica implica conocer el funcionamiento de estos dispositivos y sus programas informáticos. Pese a su importancia, esta alfabetización quedaría incompleta a todas luces en ausencia de una visión crítica de estas tecnologías y su utilización.
  • Alfabetización informacional. Entendida como la capacidad para ordenar, evaluar y analizar críticamente la información contenida en un mensaje, sea cual sea su canal comunicativo de transmisión, esta es una alfabetización básica en tiempos mediatizados como los actuales, y más aún cuando se trata de información proveniente de la Red.
  • Alfabetización comunicacional, o capacidad para comunicarse con los demás, sea a través de la Red o fuera de ella, teniendo en cuenta el contexto en el que se produce ese acto comunicativo.
  • Alfabetización audiovisual, entendida como la capacidad para entender el sentido y valor de una o varias imágenes, y cómo estas construyen una historia, o una idea, determinadas.
  • Alfabetización crítica. La gran olvidada, quizás por su transversalidad, pero también una de las más importantes sea cual sea el contexto comunicativo en el que se aplique. Implica un desarrollo del sentido crítico y del uso de la razón que permite discernir la moralidad (o su ausencia) de determinados mensajes o contextos comunicativos.

Pero, una vez establecidos estos principios que permiten el buen desarrollo de la comunicación multimodal en el proceso educativo, ¿cómo puede esta introducirse en el aula?

Cómo educar a través de la comunicación multimodal

Por su condición de lugar comunitario, propicio al debate y a un cierto grado de control del contexto en el que se produce el aprendizaje del alumnado, la escuela es un sitio privilegiado para la enseñanza a través de la comunicación multimodal, y por tanto de las alfabetizaciones que de ella se desprenden. Un extremo que queremos ayudaros a conseguir a partir de los siguientes consejos:

  • Apostad por la transversalidad en vuestras materias, de este modo será más fácil cubrir los diferentes modos de comunicación e incentivar las diferentes alfabetizaciones que sean necesarias para resolver las situaciones que planteéis a vuestros alumnos.
  • Aprovechad el entorno escolar y elementos de actualidad como noticias o temas más o menos candentes. La educación informal es una de las grandes bazas de la comunicación multimodal, debido precisamente a que no está planificada pedagógicamente y por lo tanto requiere de diferentes alfabetizaciones, y de capacidad para adaptarlas a situaciones no educativas, para poder abordarla.
  • Utilizad las posibilidades de las TIC para el trabajo cooperativo y colaborativo, inherentes a la Web 2.0., ya que de esta forma implicaréis más a vuestro alumnado y lo pondréis en contacto con lenguajes hipertextuales y hasta híbridos de texto, imágenes, audio y, combinando los dos últimos, también audiovisual.

¿Ponéis en práctica la comunicación multimodal en vuestro centro? ¿De qué forma la abordáis en clase? Compartid vuestras experiencias con nosotros, y este post con vuestros contactos.

Para saber más:

ArtículoAlfabetización multimodal: usos y posibilidades, por Javier González García.

ArtículoAlfabetización tecnológica multimodal e intercultural, por Antonio Bautista García-Vera.

Disponible en https://www.aulaplaneta.com/2020/01/22/recursos-tic/aprovecha-las-posibilidades-educativas-de-la-comunicacion-multimodal/. Consultado: 27/01/2020.

21/12 – Chichicastenango

Guatemala

Guatemala, ubicada en el centro del continente americano, fue, antes de la Conquista, núcleo del Imperio Maya (en lengua de los mayas, su nombre quiere decir «tierra de árboles»). Es precisamente por esta historia que se caracteriza por una gran diversidad étnica y cultural. Los grupos principales que hoy la habitan son los indígenas, descendientes de los mayas, subdivididos a su vez en varios grupos que forman la familia maya-quiché; y los mestizos y europeos. Afortunadamente, estas culturas mantienen todavía sus costumbres celebrando en casi todos los pueblos su propia fiesta, con bailes y eventos sociales, culturales y deportivos, haciendo de Guatemala un paraíso de tradición y color.

Una de las celebraciones más importantes es la que conmemora el pueblo maya-quiché de Chichicastenango en honor a su patrón, Santo Tomás. En la catedral que lleva su nombre y que fue construida en 1540, los descendientes de este pueblo elevan sus plegarias entre velas, pino y flores, esparcidas en el suelo, y queman copal, un incienso típico del país. En la fiesta, que se celebra del 14 al 21 de diciembre, se llevan a cabo procesiones y se bailan danzas autóctonas acompañadas por la marimba, un instrumento tradicional y característico de Guatemala. Sin embargo, una de las actividades mas curiosas en esta fiesta gira en torno al famoso «Palo Volador».

En la plaza central, instalan un palo o poste muy alto, desde el que varios jóvenes se lanzan hacia el suelo, sostenidos por un lazo o soga, como si volaran. ¡Solo para valientes!

Chchicastenango es conocida, también, por ser cuna de uno de los legados culturales más preciados: el manuscrito del Popol Vuh, el libro sagrado de los maya-quichés. Se dice que ese manuscrito, fue reescrito por un religioso de esta localidad alrededor del 1700. El Popol Vuh es una obra literaria única en la que se cuenta la historia y las leyendas de los que habitaron, y aún habitan, el área de Chichicastenango.

En Leia & Pense em Espanhol – Alta Books Editora, 2011.

¿Cómo inculcar la práctica de los derechos humanos en educación?

Adalberto Pino Rojas

En mi época de estudiante, todavía se nos impartía la asignatura de Filosofía que incluía el estudio de la ética, la lógica y la axiología. En los últimos años, estas asignaturas fueron eliminadas del pensum de secundaria y, en su lugar, se presentaron charlas o seminarios sobre valores, por lo general, de manera casual por tratarse de las festividades del colegio. A mi juicio, la falta de rigor académico y lo esporádico de su abordaje, han hecho que decaiga la formación ética y deontológica del estudiante en formación.

De hecho, se volvió notorio en el comportamiento del niño y del adolescente, por ejemplo asumen actitudes irrespetuosas, indecorosas, y deshonestas por citar algunas. Ahora bien, se impulsaron los derechos del niño y del adolescente, algo justo y necesario para el establecimiento de relaciones respetuosas entre los adultos y este grupo de la sociedad civil. Sin embargo, advierto que se insiste en los derechos soslayando los deberes. El adolescente ahora exige sus derechos, tacha a sus docentes y mayores, pero haciendo caso omiso de sus obligaciones.

Para el caso ecuatoriano, se halla el “Código de la niñez y adolescencia”, en vigencia desde el 2003, difundido a todo nivel y, de manera particular, en los establecimientos educativos, en donde, el “Código de convivencia” de las instituciones recoge en su articulado los derechos del adolescente, entre ellos el derecho a la educación, a la salud, al buen vivir, a no ser discriminado, entre otros, y son discutidos con los integrantes de la “Comunidad Educativa” (padres, maestros, estudiantes y miembros prestantes de los gobiernos locales e instituciones de servicio público, como la Junta Parroquial, la Tenencia Política, el personal de los dispensarios médicos, entre otros estamentos públicos). Estos sujetos sociales están convocados para participar en la construcción comunitaria del Código de convivencia escolar.

Sin embargo, luego de realizar los compromisos de cada uno de las partes de la comunidad educativa, el código es apelado en la práctica para reclamar derechos, pero no se lo menciona de la misma manera al momento de cumplir los deberes y acuerdos. De todas formas, el contar con un marco de derechos y deberes ciudadanos es un medio idóneo para inculcar los derechos humanos en el estudiantado.

Desde el 2015 en Ecuador, se reintegró en el pensum como asignatura optativa “Desarrollo del Pensamiento Filosófico” para segundo de bachillerato, asignatura que se presta para reflexionar sobre temas de derechos y para analizar casos en los que se presentan dilemas éticos o morales a resolver. A partir de allí, se construye un marco teórico y práctico en el que se va desde la práctica a la teoría y viceversa, en una dinámica dialéctica de reflexión – acción – reflexión. Es por tanto, otro medio para inculcar derechos humanos.

Otro medio viene a ser la misma Ley de Educación, que, en su parte pertinente, hace referencia a evitar y contrarrestar conductas agresivas, abusivas o lo que en la actualidad se ha denominado Bullyng, acoso sexual, entre otros. La deshonestidad académica es otro contravalor que está siendo cuestionado y sancionado, para preservar el derecho a esperar honestidad en la conducta de los otros, llámense compañeros, docentes, directivos o padres.

El aula y su dinámica cotidiana brinda múltiples oportunidades para que el docente plantee reflexiones sobre derechos humanos, en un sentido amplio, como es el derecho que tiene la comunidad educativa de rechazar los comportamientos que buscan entorpecer la actividad académica, que pretendan dañar los bienes públicos, o que intenten defraudar a cualquiera de los integrantes de la comunidad. Por ejemplo, si se destruyen textos, laboratorios o materiales se atenta contra los derechos de las siguientes generaciones de contar con esos recursos, lo cual va, asimismo, en contra de sus derechos al buen vivir. Crear el caos y la indisciplina atenta contra el derecho de los otros a contar con un ambiente tranquilo y estimulante para estudiar.

Dentro de las políticas públicas y de educación, se introdujeron dos textos muy importantes, a saber: “El Código de la Niñez y Adolescencia” y “El libro de valores”. Dichos textos plantean claramente los derechos humanos para ser tratados desde los primeros años de educación. En ese contexto, los derechos de niños, niñas y jóvenes están claramente señalados y en otros casos subsumidos en los derechos fundamentales y universales.

El quid del asunto es encontrar medios idóneos de trasmisión a la población estudiantil. De hecho, está consagrado en toda la ciencia humana y en particular en la pedagogía y didáctica “El Ejemplo”. El aula, los patios, las reuniones docentes y administrativas son el medio en el que se deben tener presentes los derechos humanos y desde ahí, incluirlos a la vida cotidiana, tanto pública como privada, lo cual, significa un gran compromiso personal y profesional. Desde luego, algo que a veces se olvida, es que toda la comunidad educativa es sujeto de derechos, es decir: los alumnos, los docentes, los padres de familia y el colectivo social. Recalco que en nuestro medio se ha enfatizado sobreproteger al joven con los derechos y en ocasiones, en estos último tiempos, los docentes hemos sido hasta cierto punto rebajados a un segundo plano en cuanto a nuestros derechos por la supremacía que se le da a los derechos del adolescente.

Los profesores que hemos pasado las cinco décadas vemos que, en cuanto a urbanidad y buenas costumbres, una gran proporción de adolescente manifiestan un trato frio, a veces osco y displicente con aquel que exige y demanda buena conducta y atención en las actividades áulicas. Sin embargo, el deber del que se funge como motivador, asesor o guía, es insistir que la vigencia de los derechos es una vía para la buena convivencia humana, para que haya cabida para todos, tolerancia para las subculturas y minorías sociales. Un colegio es una micro sociedad en la que se presentan muchas de las fricciones que se encuentran en la sociedad ampliada: chicos y chicas diferentes, con opciones particulares en los político, social y sexual. Existen confrontaciones raciales y sociales por religión, política, economía etc. Por tanto, es necesario estar atentos a toda esta dinámica social para que en ese entorno se “enseñen derechos” y “deberes”, ya que si solo insistimos en los primeros la formación humanística sería sobreprotectora y coja, dejando fuera de balance el comportamiento humano.

Por su parte, un medio de intervención de prestantes miembros de la comunidad educativa tiene lugar para la resolución pacífica de controversias. El uso de seminarios, video foros, paneles, invitados de honor etc., serían los medios al alcance para inculcar, fomentar y ejercer la práctica de los derechos humanos, que, luego debe traducirse en comportamiento ciudadano, en participación sociopolítica, en definitiva en un ingrediente para “El Buen Vivir” como premisa que plantea un desarrollo armónico de la sociedad y de los pueblos, y que lo consagra nuestra constitución Ecuatoriana.

Comunidad de educadores de la Red de Docentes IB – Formaciónib. Disponible en http://www.formacionib.org/noticias/?Como-inculcar-la-practica-de-los-derechos-humanos-en-educacion. Consultado: 10/01/2020.