La RAE pide que la Ley Celaá «no ponga en peligro el uso del español en ningún territorio del Estado»

Antonio Lucas

La Academia expresa su preocupación por que la nueva norma educativa «promueva obstáculos para que los ciudadanos puedan ser educados en su lengua materna».

El director de la RAE, Santiago Muñoz Machado, durante un acto. (Javi Martínez)

Ni tan de perfil ni tan de frente. La Real Academia Española (RAE), que dirige Santiago Muñoz Machado, invocó ayer la Constitución para emitir un comunicado suave, pero animado de advertencias contra la llamada Ley Celaá. En una nota consensuada por el pleno de los académicos, la institución pide al Gobierno que asegure «la protección que el artículo 3 de la Constitución dispensa al español como lengua oficial del Estado que todos los españoles tienen el deber de conocer y el derecho de usar«.

En dicho comunicado, los miembros de la RAE expresan que «su preocupación principal es que el futuro texto legal no ponga en cuestión el uso del español en ningún territorio del Estado ni promueva obstáculos para que los ciudadanos puedan ser educados en su lengua materna y accedan a través de ella a la ciencia, a la cultura, o, en general, a los múltiples desarrollos del pensamiento que implica la labor educativa».

El texto es una primera puesta de largo en el asunto de que el español pueda verse aún más menguado como lengua en el ámbito educativo por parte de algunas comunidades. Un asunto que genera inquietud en algunos académicos, como señalaron a este periódico el miércoles. «Formamos parte de una comunidad cultural que integran cerca de 600 millones de personas con capacidad para utilizar el español y más de 485 millones que lo tienen como lengua materna. Esta circunstancia convierte nuestra lengua en un bien de valor incalculable que es patrimonio común de las naciones y los pueblos que lo usan como lengua de comunicación y de enseñanza, y obliga a todos los Gobiernos, especialmente el de España, a garantizar su conocimiento».

Esta última frase es una firme advertencia. La fuerza normativa de la RAE se apoya exclusivamente en la difusión del buen uso de las reglas, pero el valor moral de sus observaciones con respecto al idioma sí tiene un peso específico. Es ahora cuando la autoridad de la institución puede hacer que el debate ante la nueva Ley Orgánica de Educación aprobada ayer en el Congreso no sea sólo una cuestión estética. La institución es también un órgano consultivo al que los distintos Gobiernos ha recurrido en alguna ocasión. La última tensión que mantuvo con el actual Ejecutivo tuvo enfrente a la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, a cuenta del informe de la RAE contrario a adaptar la Constitución al lenguaje inclusivo, aprobado también por unanimidad del pleno de académicos.

La Real Academia Española carece de competencias para pronunciarse sobre problemas de constitucionalidad, pero se ofrece para el asesoramiento en esta y otras cuestiones. «Dada la importancia que tiene para nuestra nación el español como lengua oficial, y los deberes de protección que la Constitución impone, la RAE, sin perjuicio del análisis crítico final que en su caso proceda, se pone a disposición del Gobierno y del legislador para prestar el asesoramiento que se considere necesario«.

Por su parte, la ministra de Educación y Formación Profesional, Isabel Celaá, ha manifestado en una entrevista a la Cadena Ser que atiende «con todo el respeto» la disposición de la Real Academia Española para «asesorar» durante la tramitación la Ley Orgánica de Educación, y ha recordado que en la misma está «perfectamente cumplimentado» el castellano como lengua oficial del Estado.

A su juicio, no hay «ninguna ley» que haya precedido a la suya que incorpore la expresión «las administraciones educativas garantizan el derecho de todos los alumnos a estudiar en castellano y en sus lenguas cooficiales: se dice que tiene que cumplir unos objetivos y tener dominio pleno (…). Y dice que los centros educativos tendrán que establecer medidas compensatorias. Esto es garantista«, ha explicado Celaá.

También ha recordado que el término «vehicular» apareció en el año 2013 con la conocida como Ley Wert. «No existía en ninguna ley; sin embargo, el castellano era vehicular», ha aclarado la titular de Educación, quien recuerda que se eliminó el polémico término en las Cortes Generales tras ser «dialogado y acordado. Y resalto este último término porque al acuerdo le damos más importancia». La RAE vigila.

El Mundo (20-11-2020)

Fiesta de Santa Catalina, Jaén

25 DE NOVIEMBRE

Miriam Ballesteros Cantero

Santa Catalina de Alejandría, santa cristiana del siglo IV, es la mártir que da nombre al castillo de la ciudad. Su fiesta se celebra el 25 de noviembre. Su relación con la ciudad no es meramente advocacional, pues es la Santa Protectora de la ciudad y copatrona junto a la Virgen de la Capilla.

Ello se debe a que, según cuentan las crónicas, estando Fernando III el Santo en las inmediaciones de la ciudad, que estaba siendo sitiada por sus tropas con el objetivo de rendirla y tomarla por fin para los dominios castellanos, una noche sucedió algo mágico.

Una vez fue a dormir, la joven mártir Santa Catalina de Alejandría se le apareció en sueños y le explicó cómo debía tomar la ciudad, entregándole al mismo tiempo unas llaves de gran tamaño. Una vez despierto, Fernando entendió que en el sueño Santa Catalina estaba mostrando su apoyo a las tropas cristianas y guiándolos en el camino. Muy poco después, el rey castellano consiguió del rey Alhamar la rendición de Jaén, declarándose este último como vasallo de Castilla y retirándose a Granada, de manera que Fernando, en agradecimiento a la Santa, mandó construir apoyándose en la alcazaba musulmana un castillo cristiano que debía llamarse Santa Catalina.

La ciudad de Jaén celebra tradicionalmente la festividad de esta Santa, festejando un día de convivencia en el que los vecinos ascienden al cerro de Santa Catalina a disfrutar y degustar sardinas asadas y a participar en el cortejo de la romería de la imagen de la mencionada Santa.

Accesibilidad

La fiesta de Santa Catalina suele celebrarse en el cerro de Santa Catalina o en el propio castillo, donde se colocan barras de mostrador, parrillas, mesas y sillas portables o se utilizan los merenderos ya existentes para disfrutar de un día y una fiesta de campo. Esta superficie, lógicamente, presenta un suelo irregular, pedregoso y con desniveles, aunque es practicable para personas de movilidad reducida en la mayoría de zonas.

Puedo Viajar

El Día de los Muertos

México

2 DE NOVIEMBRE

La muerte es el destino inexorable de toda vida humana. A muchos su sola idea asusta y angustia. Pero ¿por qué no imitar al pueblo mejicano y vivirla con alegría? Si es inevitable, ¿por qué no reconciliarnos con ella? ¿Por qué no enfrentar nuestro miedo con la burla? ¿Por qué no festejar en lugar de llorar?

Para los mejicanos la muerte es como un espejo que refleja la forma en que uno ha vivido. Cuando la muerte llega, ilumina la vida de uno. Para ellos, si la muerte carece de sentido, tampoco lo tuvo la vida.

Más que el hecho de morir, importa lo que sigue al morir. Ese otro mundo desconocido y comienzo de algo nuevo.

Luto y alegría, diversión y tristeza, son los sentimientos del pueblo mejicano frente a la muerte: ellos también le tienen miedo pero a diferencia de otros, los reflejan burlándose, jugando y viviendo con ella. Irónicamente, la llaman «calaca», la «huesuda», la «flaca», la «parca».

El 2 de noviembre se recuerda no sólo a los muertos sino a la continuidad de la vida: los cementerios del país se llenan de gente ansiosa por compartir esta fecha con sus difuntos. Familiares y amigos llegan a la tumba de su ser querido, con flores, comida y música para disfrutar en su compañía.

En la mayoría de los casos la fiesta continúa en la casa de alguno, haciendo honor al célebre dicho popular: «El muerto al cajón y el vivo al fiestón».

En las casas se improvisan los famosos altares: sobre una mesa cubierta con un mantel, se coloca una fotografía de la persona fallecida y allí se hacen las ofrendas.

El rito de la ofrenda es respetado por toda la familia; todos participan recordando a los que se han ido, y quienes, según se cree, regresan este día para gozar lo que en vida más disfrutaban. Se colocan velas, flores, guirnaldas y los objetos personales preferidos del difunto. También se disponen platos tradicionales de la cocina mejicana y todo se adorna con calaveritas de azúcar. Entre las ofrendas más importantes está el «pan de muerto»: un pan dulce preparado especialmente para la ocasión y el cual se adorna con formas de huesos de la misma masa.

El aire de la casa se impregna con el aroma del copal que se quema en sahumadores, según la creencia de que los aromas atraen al alma que vaga.

Con todo esto, no digo que uno quiera morirse pero finalmente, ¿no estaría tan mal, no?

En Leia & Pense em Espanhol – Alta Books Editora, 2011.

Parque Periurbano «Los Villares»

Ubicado a pocos kilómetros al norte de Córdoba, en plena Sierra Morena se encuentra el parque periurbano de Los Villares. Es un espacio protegido que se caracteriza por un frondoso bosque mediterráneo dominado por encinas, pinos y matorrales típicos de la zona.

Entre otras instalaciones cuenta con un centro de visitantes, camping, varios miradores, senderos señalizados, una amplia zona de aparcamiento y un área recreativa. Este último, es el lugar donde muchos cordobeses pasan el Día de San Rafael para celebrar sus tradicionales peroles.

Con una extensión de más de 485 hectáreas este parque periurbano es especialmente idóneo durante las noches de verano para observar la lluvia de estrellas de San Lorenzo ya que la contaminación lumínica es baja y las temperaturas agradables.

Córdoba 24 – https://www.cordoba24.info/

CórdobaHoyhttp://www.cordobahoy.es/

Día de San Rafael

14 DE OCTUBRE

El arcángel San Rafael es el custodio de Córdoba desde la Edad Media. Cuando media Europa fue devastada por la peste y miles de personas perdieron sus vidas como consecuencia de esta epidemia, toda la ciudad se encomendó a San Rafael y, como si fuera prácticamente un milagro, la peste causó poco daño entre los cordobeses.

Originariamente, la festividad de San Rafael se celebraba el 24 de octubre hasta que en el año 1970, las festividades en honor a los arcángeles San Gabriel, San Miguel y San Rafael fueron reunidas en el 29 de septiembre. No obstante, y por la gran devoción a su figura, se le concedió a la ciudad de Córdoba el privilegio de mantener la fiesta de San Rafael según la tradición. En su honor, en muchas plazas de Córdoba, se han levantado “triunfos” para venerar su imagen.

Cabe aclarar que, a pesar de la devoción que goza su figura, el arcángel San Rafael no es el patrón de la ciudad, como muchos cordobeses creen. Este honor corresponde a San Acisclo y Santa Victoria, que en época romana fueron perseguidos y torturados hasta la muerte por no renunciar a su fe cristiana. Tras su muerte, sus cuerpos fueron arrojados al río Guadalquivir. Al no hundirse sus cuerpos en el agua y volver a flote una y otra vez, fueron quemados y sus cenizas dispersadas.

Hoy, podemos apreciar una pequeña ermita que fue levantada en su honor y que se encuentra junto al río, próximo al recinto ferial de El Arenal. También, hay un pequeño nicho en el Puente Romano que frente a la estatua de San Rafael recuerda a estos mártires.

Este día muchos cordobeses van al campo donde hacen un “perol” pasando el día con amigos y familiares, hecho que se ha convertido en una costumbre. Uno de los lugares preferidos para estar ese día en familia es el parque periurbano de “Los Villares”.

Córdoba 24