La Quinceañera

México

Cumplir quince años es muy importante para las mujeres mejicanas. Si bien en otros países la transición de las adolescentes que se convierten en mujeres también se celebra a esta edad, en México tiene una relevancia y un festejo particular.

Se da por sentado que fueron los conquistadores españoles los que trajeron esta costumbre a México, tomando la tradición de la mujer azteca y adaptándola al cristianismo. Los aztecas celebraban la llegada de las niñas a la madurez con una ceremonia religiosa y un banquete. Los conquistadores tomaron la celebración pagana y la convirtieron a la Iglesia católica. Así, hoy en día, la chica que cumple quince años se adentra en el mundo de la adultez femenina con una misa de acción de gracias, donde agradece y se prepara para los nuevos retos por vivir. Posteriormente, se celebra una gran fiesta con baile incluido, donde comparte su alegría con sus seres queridos.

La quinceãnera, vestida de gala en colores pastel, con ramo de flores, anillo y a veces hasta corona, recibe la misa acompañada por familiares, amigos y sobre todo por catorce chicas (representando sus primeros catorce años) y sus chambelanes (acompañantes masculinos o caballeros de honor). La misa culmina con una oración, la bendición de los dones y la entrega del ramo de flores que hace la del cumpleaños a la Virgen María.

Después de la misa, la fiesta es pura alegría, baile, comida y regalos. Algunas hasta cuentan con la famosa piñata. El momento de vals también es esperado por todos. La quinceañera baila su primer vals con su padre y luego con todo el que quiera acercarse a la pista de baile. Así sigue la diversión y el festejo, entre más bailes y, por supuesto, el pastel, especialmente preparado para la ocasión.

En Leia & Pense em Espanhol – Alta Books Editora, 2011.

La sabiduría popular

Melón

Las excelencias del melón

Enrique Vivas y Roberto Pelta

A pesar de que el refranero popular suele ser un pozo de sabiduría enraizada en nuestra más pura tradición, algunos de estos asertos son difícilmente explicables desde el punto de vista de la ciencia médica actual. El melón es una suculenta fruta de sabor agradable que pertenece a la familia de las cucurbitáceas, compuestas, en su mayor parte, por agua (92,8 por ciento). En cuanto a sus principios inmediatos solo posee un 0,4 por ciento de proteínas, 0,2 por ciento de grasas y 6,4 por ciento de hidratos de carbono, y su poder energético es de 29 calorías por cada 100 gramos. Estas virtudes lo convierten en el alimento ideal para complementar regímenes de adelgazamiento, por lo que cuesta trabajo aceptar que pueda resultar indigesto.

Posiblemente, la «mala fama» nocturna del melón en algunas zonas, se deba al abuso que antaño pueda haberse cometido de idigestiones exageradas de dicho fruto. Téngase en cuenta que el cultivo de este producto es fácil y barato, y en épocas de carestía alimenticia no es de extrañar que muchos individuos se hayan dado verdaderos «atracones» del mismo ante la ausencia de otros alimentos más energéticos. El elevado porcentaje de agua proporciona una fugaz sensación de plenitud, que se mantiene, aunque de forma momentánea, lo cual obliga a repetir la misma operación gastronómica en un corto espacio de tiempo. Cantidades excesivas de cualquier comestible a la larga pueden resultar dañinas, pero el melón, de acuerdo con su composición centesimal y cualitativa, no puede considerarse como alimento responsable de lo que vulgarmente se conoce con el nombre de cólico.

Los 100 mitos de la salud. (Adaptado). Temas de Hoy. Madrid, 1996.

(En Dominio – Curso de Perfeccionamiento – Nivel C. Madrid: Edelsa, 2011.)

El rodeo y los «huasos»

Chile

«¡Arre!» Entre todas las fiestas y juegos tradicionales, el rodeo es uno de los más emocionantes, alegres y coloridos de Chile. Se originó hace muchos años como consecuencia del duro trabajo de los campesinos y su necesidad de ordenar el ganado. Cada primavera los animales son traídos desde los cerros, donde pasan el invierno. Este trabajo debe ser realizado por los hombres más fuertes y hábiles en el manejo del caballo y del lazo: los huasos. Viven principalmente en valles fértiles o en granjas con tierras cultivadas y su tarea es conducir a los animales bordeando precipicios, cruzando ríos, bajando y subiendo pendientes hasta llegar al corral. en esta travesía muchos vacunos se espantan y descarrían por lo que los huasos tienen que correr velozmente tras ellos, atajarlos con sus lazos y unirlos otra vez al grupo.

Cada año se celebra en Chile el Campeonato Nacional de Rodeo. Este juego ha ganado mucha fama (algunas rivalidades) ya que aquí se pone a prueba la capacidad, fortaleza física y destreza de estos cowboys chilenos, que se caracterizan por su orgullo, seguridad y picardía. El colorido de sus vestimentas y la de sus caballos reflejan el espíritu de tradición: sombreros, pantalones generalmente rayados, botas de cuero, espuelas adornadas y mantas o ponchos de colores vistosos. El rodeo consiste básicamente en imitar el trabajo de estos campesinos: atajar y controlar al ganado. Los jinetes corren de a pares. El novillo que va a ser corrido se lleva a una pista circular con portones que permiten su entrada y salida. Para comenzar, un arreador con grito estridente provoca la carrera del animal que busca la salida del corral. Entonces, los huasos deben tratar de alcanzarlo y detenerlo en un punto determinado, señalado con una bandera. Con espíritu deportivo, el fallo del jurado es riguroso y estricto. Este paisaje de fiesta se completa con la música, los bailes tradicionales y por supuesto, con una gastronomía especial típica del lugar.

(En Leia & Pense em Espanhol – Alta Books Editora, 2011.)

La Carretanagua

Nicaragua

Nicaragua es un país muy arraigado a tradiciones ancestrales, las cuales están presentes en casi todas sus costumbres y cultura. Muchas de estas tradiciones encierran profundas creencias en personajes fantasmagóricos o brujas, como La Mocuana, La Llorona y La Cegua. Pero quizás el más conocido y temido es el fantasma de La Carretanagua: una desvencijada carreta tirada por flaquísimos y viejos bueyes y conducida por La Muerte misma. La «Muerte Quirina», un terrorífico esqueleto envuelto en un sudario de sábanas blancas, cargando su guadaña amenazadora y rodeada de calaveras.

Algunos aseguran haber padecido una horrible fiebre luego de haberla visto, otros el haber perdido el habla por varios días. Dicen que recorre las calles oscuras, alrededor de la luna de la madrugada, haciendo mucho ruido a su paso ya que se trata de una carreta vieja y destartalada. Los que la oyen pasar temen asomarse por las ventanas y encontrarla es que según la superstición, el día siguiente de haberla visto, está marcado con la muerte de alguno de los de su pueblo. La misteriosa carreta se mueve muy rápido y al llegar a las esquinas desaparece, reapareciendo sobre otra calle atemorizando a animales y creando desasosiego y mucho miedo entre la gente.

La Carretanagua (o Carreta Nagua) es un símbolo muy fuerte en la mitología y folklore nicaragüense, en las que se amalgama un pasado doloroso y una imaginación creativa y supersticiosa. Con ella se recuerda a las persecuciones y torturas que sufrían los indios a manos de los conquistadores. Dicen que en los tiempos de la colonia, en el Siglo XVI, los españoles llegaban a medianoche en carretas buscando oro y riquezas sacando a los indios de sus caseríos; se los llevaban como esclavos encadenados a sus carretas. El mito de la Carretanagua parece haber nacido también de la necesidad de los nicaragüenses de darle forma material y concreta a un fenómeno tan incontrolable como la muerte.

(En Leia & Pense em Espanhol – Alta Books Editora, 2011.)

El gaucho, habitante del campo

gaucho uruguayo

Uruguay

Se lo conoce como cowboy en Norteamérica, como llanero en Venezuela y como gaucho en la pampa argentina y en el Uruguay. Es, simplemente, el habitante típico de las zonas rurales en el continente americano. En Uruguay, el gaucho es figura importante del folclore nacional ya que simboliza la libertad y la individualidad. Las representaciones poéticas del gaucho lo describen como el ideal de valentía e independencia. Pero más allá de cóo lo presenten la música, la literatura, y la pintura, este personaje constituye un símbolo importante dentro de la cultura uruguaya.

Si nos acercamos a la realidad, el gaucho es el hmobre de campo que trabaja principalmente arreando ganado. En su imagen estereotípica, siempre está acompañado de un caballo que, además de servirle de transporte, es una de las pocas posesiones materiales que se asocian con el modo de vida gauchesco. En la actualidad, el caballo sique siendo una pieza fundamental de las activdades que el gaucho realiza en el campo. Tradicionalmente, el gaucho contaba también entre sus posesiones con el facón y las boleadoras, que le servían como arma y como herramienta de trabajo. El facón es un cuchillo largo que los gauchos llevan en la espalda, colgando del cinturón, para múltiples usos, ya sea para defensa personal, para comer, o para cuerear las vacas. Hoy en día siguen usándolo, principlamente, a la hora de trabajar. Las boleadoras son dos piedras redondeadas unidas por una cuerda hecha con cuero trenzado.

Una hendidura que recorre el exterior de las piedras permite atar la cuerda de forma que las piedras estén bien aseguradas y no se escapen. Los gauchos las utilizaban para atrapar al ganado cimarrón o salvaje y para cazar ñandúes. Actualmente las boleadoras ya no se usan porque el ganado es doméstico con lo cual este instrumento resulta innecesario.

El gaucho sigue siendo fácilmente distinguible por sus vestimentas. Usa bombachas o chiripá(un pantalón de pierna ancha ajustado a la cintura con una
faja o cinto) que puede ser de tela o cuero con decoraciones en plata u otros metales. El atuendo se complementa con una camisa y pañuelo al cuello. Lleva también un sombrero de ala ancha sujetado al mentón con una cinta que le permite cabalgar sin temor a perderlo. El abrigo tradicional es el poncho, que resulta ideal para mantener el calor en las madrugadas frías en las que sale a cabalgar . En los pies usa botas de cuero, también pensadas para las cabalgatas, ya que debe proteger los pies y piernas del continuo roce con los estribos. Cuando no está encima de su caballo, el gaucho puede verse usando alpargatas, un tipo de calzado llegado de Europa.

En Montevideo, un museo rinde homenaje a la figura del gaucho. Allí se pueden apreciar representaciones tradicionales de este personaje durante sus horas de ocio, ya sea jugando a la taba (un juego típico del campo), tomando mate, o fumando un cigarro armado por él mismo. En tacuarembó, uno de los departamentos norteñós del país se conmemoran las costumbres gauchesas con la Fiesta de la Patria Gaucha en el mes de febrero o de marzo. Durante su celebración, a la que muchos de sus asistentes concurren a caballo, se realizan activadades tradicionalmente asociadas con las tareas del campo. Está presente la música folclórica con sus guitarras, así como el asado con cuero, y varias pruebas de destereza como las jineteadas, las domas y las cabalgatas. Este tipo de fiestas contribuye a fomentar la identidad nacional uruguaya, dentro de la que el gaucho conserva, aún hoy, un lugar destacado.

En: Leia & Pense em Espanhol – Alta Books Editora, 2011.